Desafío
Frávega contaba con millones de visitas mensuales y una base de compradores altamente cualificada, pero sin infraestructura para monetizar ese activo con marcas anunciantes. La inversión publicitaria de proveedores fluía hacia plataformas externas sin atribución ni control propios.
La oportunidad era clara: convertir el e-commerce en un canal media-first en sí mismo. La complejidad era construirlo en un mercado donde el retail media todavía no estaba estandarizado, sin perder la experiencia de compra ni saturar el sitio de publicidad.